Ni el frío pudo con la energía del escenario en la segunda noche del Festival Fortinera Deroense, que tuvo un cierre de lujo a cargo de Hagan Lío. Con su mezcla de cumbia, cuarteto y muchísima diversión, lograron elevar la temperatura del público en el predio “Felisa Meaca”, que se mantuvo colmado hasta la madrugada.
De manera tradicional, la noche comenzó con el toque de trompeta y la interpretación del himno nacional a cargo de la voz única de Josefina Ortega, acompañada nuevamente por Leonela, quien realizó la interpretación en lengua de señas, brindando un emotivo momento de inclusión.
La danza también tuvo su espacio destacado: el folclore estuvo representado por el grupo Las Nazarenas, mientras que las danzas urbanas llegaron de la mano de Queen’s Dance, con una propuesta dinámica y muy aplaudida.
En el escenario, D-Mente Galáctica volvió a demostrar su crecimiento artístico, con un show cada vez más ajustado y un despliegue escénico que hizo vibrar al público. Luego fue el turno de Ikal, fiel a un repertorio festivalero con clásicos infaltables, y de La Franela, que aportó su pulso rockero con canciones hiteras y una puesta profesional.
Uno de los momentos más esperados fue la presentación de Natalie Pérez, quien se consagró como la reina de la noche. Con su carisma, sensualidad y una voz espléndida, cautivó al público con cada una de sus interpretaciones, generando una conexión única.
El cierre estuvo a cargo de los desopilantes Hagan Lío, que desplegaron toda su energía, buena onda y un repertorio pensado para no dejar de bailar. Sin dudas, este sábado Daireaux vibró hasta las 3 de la mañana, en una noche más de celebración y encuentro que sigue consolidando a Fortinera Deroense como una de las fiestas más esperadas de la región.